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Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos y la lucha por la dignificación de las víctimas

  • Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos y la lucha por la dignificación de las víctimas – Sitio web (1)

El 19 de junio se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas y tiene como propósito denunciar y visibilizar este crimen que vulnera la dignidad humana. En el contexto del conflicto armado, la violencia sexual es utilizada como herramienta de control territorial y de execrable agresión, transformando los cuerpos de las víctimas en escenarios de disputa, lo que constituye un crimen de lesa humanidad.

Este tipo de violencia se ha enmarcado en unos escenarios de desigualdad de género, afectando de manera diferenciada a las víctimas. Según el Sistema de Información de Eventos de Violencia del Conflicto Armado Colombiano (SIEVCAC), el Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC) – Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), entre 1994 y el 31 de marzo de 2025 ha identificado 16.778 casos de violencia sexual en el marco del conflicto armado, de los cuales registra 17.790 víctimas. De estas, 15.846 son mujeres; 1.868 son hombres; y, 76 víctimas de las que no se logró identificar el género[1]. Dentro de estos datos, se destaca que la juventud es el grupo más afectado, con 5.384 víctimas en edades comprendidas entre los 18 y 28 años. A este grupo le siguen las personas adultas de 29 a 59 años con 4.530 víctimas, adolescentes de 12 a 17 años con 3.940 y la infancia de 6 a 11 años con 1.032 registros.

La distribución de víctimas por rangos de edad evidencia que este crimen ha afectado especialmente a jóvenes y menores de edad. Aunque la juventud concentra el mayor número de víctimas, es preocupante la cifra que registran los adolescentes y la infancia, pues demuestra que miles de personas fueron violentadas en etapas determinantes de su crecimiento y desarrollo, y que es un hecho que se continúa registrando. Estas cifras dan cuenta de un patrón de violencia atravesado por desigualdades de género, en el que los cuerpos de las mujeres han sido utilizados como escenarios de poder, control y sometimiento. La violencia sexual deja marcas profundas en la vida de las víctimas, impactando sus trayectorias personales, sus procesos de autonomía y dejando consecuencias que perduran a lo largo de sus vidas.

Sin embargo, estos no son los únicos registros frente a este tipo de vulneración. La Jurisdicción Especial para la Paz – JEP- entre 1957 y 2016, ha identificado 35.178 víctimas de violencia sexual y otras violencias de género, de todos los actores del conflicto armado, hechos que están siendo investigados mediante el macrocaso 11 denominado “Violencia basada en género, incluyendo la violencia sexual y reproductiva, y otros crímenes cometidos por prejuicios basados en la orientación sexual”, de los cuales se le atribuye un 33% de responsabilidad a grupos paramilitares, 5,82% a las extintas FARC-EP y un 3,14% a agentes del Estado[2].

Del total de las víctimas identificadas por la JEP, el 89% corresponde a mujeres, lo que evidencia la persistente vulneración contra las mujeres y el uso de sus cuerpos en escenarios de control en el marco del conflicto armado. Asimismo, se identificó que al 35%[3] de las víctimas les sucedieron estos hechos cuando eran menores de edad, una cifra profundamente alarmante que demuestra cómo la violencia sexual en estos contextos se ejerció sobre niñas, niños y jóvenes, afectando así su desarrollo. Estos hechos no solo constituyen una grave vulneración de sus derechos, sino que evidencian la utilización de la violencia sexual como una práctica sistemática para el control territorial y social que buscó ejercer sometimiento y control incluso sobre quienes se encontraban en mayores condiciones de vulnerabilidad y tenían la condición de sujetos de especial protección a sus derechos.

Lejos de ser incidentes aislados, estas vulneraciones constituyen una problemática global persistente donde la sociedad, y de manera particular las mujeres, siguen padeciendo los estragos de la guerra. António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, ha advertido sobre un «retroceso histórico en los derechos de las mujeres en el marco de los conflictos», resaltando un alarmante incremento del 90% en los casos de violencia sexual. La gravedad de la situación se evidencia en lugares como Haití, donde más de dos tercios de los abusos reportados se vinculan a este hecho, o en la República Democrática del Congo, que registró 38.000 casos en Kivu del Norte en los primeros meses del 2025. Al respecto, Sarah Hendriks, directora de la División Política de ONU Mujeres, denunció que estas estadísticas son el reflejo de una guerra que se ensaña con los cuerpos de mujeres y niñas, evidenciando un desprecio absoluto por el derecho internacional[4]. A esto se suma que para el 2025, en todo el mundo se registraron alrededor de 10.000 casos de violencia sexual relacionada con el conflicto armado, cifra que supera el registro de las Naciones Unidas en 2024. De esto se deriva que la violación y la esclavitud sexual se usaron como armas de guerra en África, Oriente Medio, Europa y el Caribe[5].

Las cifras evidencian que la violencia sexual en los conflictos continúa siendo una de las manifestaciones más graves de las violencias basadas en género; es utilizada como una estrategia de dominación que busca ejercer el control sobre los cuerpos, especialmente de las mujeres, niñas y jóvenes, impactando significativamente su desarrollo personal. Frente a esta realidad, es urgente fortalecer las acciones orientadas a la prevención, sanción de responsables y la garantía para que las víctimas puedan acceder efectivamente a sus derechos, en especial a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, priorizando la seguridad, protección e integridad de las personas.

En marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, exigimos que estos crímenes nunca más se vuelvan a cometer.

 

[1] https://micrositios.centrodememoriahistorica.gov.co/observatorio/portal-de-datos/el-conflicto-en-cifras/violencia-sexual/

[2] https://www.jep.gov.co/macrocasos/caso11.html#container

[3] https://www.jep.gov.co/macrocasos/caso11.html#container

[4] https://news.un.org/es/story/2025/10/1540605

[5] https://news.un.org/es/story/2026/05/1541505

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