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El conflicto armado sigue vulnerando el derecho a la educación de las niñas, niños y jóvenes en Colombia

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El conflicto armado sigue siendo una grave amenaza para las niñas, niños y jóvenes. Las múltiples formas de violencia impactan de manera directa su vida, vulnerando los derechos humanos y arrebatándoles sus derechos fundamentales. No solo es la violencia física, psicológica, económica y simbólica, sino que éstas han impedido históricamente que la niñez y la juventud tengan acceso al derecho a una educación segura, continua y de calidad, lo que también es violencia contra sus vidas y su futuro. En numerosos territorios, los actos violentos han interrumpido los procesos formativos, obligándoles a suspender las clases o imposibilitando su asistencia a las escuelas, especialmente en zonas rurales. 

Este panorama no ha cambiado, las niñas, niños y jóvenes llevan muchos años viendo cómo sus territorios son escenarios de confrontación armada y en muchos casos quedan atrapados y totalmente expuestos en medio de los enfrentamientos, lo que lamentablemente ocurre cada vez con mayor frecuencia, cuando no es que las escuelas son utilizadas por los actores armadas, lo que constituye una grave violación a las normas básicas del Derecho Internacional Humanitario.

El Consejo Noruego para Refugiados (NRC), en su informe Reporte semestral de escuelas seguras, analiza los ataques a la educación en Colombia en seis departamentos en los que hace presencia. Inicialmente, el documento advierte sobre el aumento de las afectaciones contra la niñez y la juventud a causa del conflicto, señalando que estos ataques crecieron más del 65% durante el primer semestre de 2025 en comparación con el mismo periodo de 2024, un dato más que preocupante si se tiene en cuenta que en 2024 se recabó la información en 14 departamentos, mientras que en 2025 solo en 6 de estos. Ahora bien, durante los primeros seis meses del año en curso se registraron 9.436 personas afectadas, entre ellas se identificó que, 8.752 eran niños, niñas y adolescentes, además de 499 docentes y 185 personas más que forman parte del personal escolar, lo que en el análisis del NRC, representa que de cada 100 personas afectadas, 93 serían estudiantes[1].

El Consejo Noruego también manifestó que durante este lapso se presentaron en su reporte un total de 52 ataques en los departamentos de Antioquia, Cauca, Chocó, Norte de Santander, Putumayo y Valle del Cauca, sobre los cuales, el 61% de estos hechos ocurrieron en las escuelas y el 39% de ellos en los caminos que conducen a las mismas. Los departamentos de Norte de Santander y Chocó son algunos de los departamentos con mayor incremento de ataques contra la educación, debido a la recurrencia de hechos violentos registrados este año.

En Norte de Santander, durante 2025 estos hechos aumentaron cerca del 38% en comparación con el año anterior y representaron el 35% de todos los casos reportados a nivel nacional. Mientras que en Chocó el aumento fue del 128% respecto al año pasado. El informe señala que, en los seis departamentos donde se documentaron estos hechos, la mayoría estuvo relacionada con enfrentamientos armados en inmediaciones o dentro de las instituciones educativas, o por el uso de Minas Antipersona (MAP) o Municiones Sin Explosionar (MSE) cerca de las escuelas o de camino a ellas. En total se registraron 13 ataques relacionados con la utilización de MAP o MSE, 12 ataques directos a las instituciones, 10 ocupaciones de escuelas, 9 ataques a estudiantes y 8 ataques a docentes[2].

Los ataques contra la educación han sido una constante y las alertas sobre esta situación se repiten año tras año. El informe de Alertas Tempranas y Educación en Colombia: Diagnóstico de la afectación del conflicto en las comunidades educativasde la Universidad Javeriana, evidencia que desde 2019 se registra una alta incidencia del conflicto en las sedes educativas ubicadas en territorios con Alertas Tempranas emitidas por la Defensoría del Pueblo. En 2024 se presentó el mayor número de ataques contra estas instituciones, con un total de 6.745 sedes educativas localizadas en zonas con alertas vigentes, solo en el primer trimestre de 2025 se identificaron cinco alertas tempranas que comprometen a territorios donde funcionan 1.487 sedes educativas[3], anticipando que esta situación podría agravarse si no se adoptan medidas urgentes de protección.

El anterior informe también advierte que, con base en las alertas emitidas por la Defensoría del Pueblo, el principal actor armado que generó afectaciones en las escuelas durante 2024 fueron las disidencias de las FARC-EP, responsables del 26% de los casos, seguidas por el ELN con un 20% y los grupos armados de crimen organizado con un 16%[4]. Estas cifras reflejan que la presencia y accionar de distintos actores armados ilegales sigue poniendo en riesgo la integridad de las comunidades educativas y el ejercicio pleno del derecho a la educación, lo que exige por parte del Estado, acciones urgentes y coordinadas para garantizar entornos escolares seguros.

El panorama de la educación y de los entornos en los que crecen niñas, niños y jóvenes en Colombia es crítico. Día tras día, esta población se ve expuesta a múltiples formas de violencia que violan sus derechos, entre ellos, el derecho a gozar de una educación segura, continua y de calidad. Es urgente que el Estado, las autoridades locales y la sociedad en su conjunto adopten medidas efectivas para garantizar entornos protectores y libres de violencia. La niñez y la juventud no pueden seguir siendo víctimas del conflicto armado ni ver truncados sus proyectos de vida; protegerlos es una responsabilidad inaplazable y un compromiso ético que debe traducirse en acciones inmediatas y sostenidas.

Una sociedad en la que los derechos de los Niños, Niñas y Jóvenes no sean garantizados, es una sociedad sin futuro y avanza presurosa hacia su más extrema debacle.

 


[1] https://nrc.org.co/wp-content/uploads/2025/07/Reporte-semestral-de-escuelas-seguras-2025.pdf

[2] Ibíd

[3] https://www.javeriana.edu.co/recursosdb/d/lee/inf-115-alertas-tempranas-conflicto-armado-y-educacion-lee-2025

[4] Ibíd

 

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