El 8 de marzo: conmemorar y exigir garantías para la vida, la dignidad y los derechos de las mujeres
El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de las luchas de las Mujeres, una fecha para hacer memoria, reflexionar y tomar acción en la exigencia de garantías efectivas para los derechos de todas. Este día, reconocido oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas en 1975, tiene sus raíces históricas en las luchas obreras y feministas por condiciones laborales dignas, el derecho al voto, la igualdad jurídica y el reconocimiento pleno de sus derechos.
El 8 de marzo es un llamado a la acción ante las persistentes desigualdades estructurales, las brechas salariales, las violencias basadas en género, los feminicidios, las limitaciones en el acceso a la justicia y las cargas desproporcionadas de cuidado. Es un día para visibilizar con mayor fuerza las resistencias y los liderazgos de mujeres que, desde diversos territorios y contextos, han transformado la historia a través de la organización social, la defensa de los derechos y la construcción de paz.
El panorama actual de las mujeres a nivel mundial es preocupante. El aumento de los conflictos armados en distintas regiones, como la guerra en Ucrania, la crisis humanitaria en Sudán, la persistente violencia contra el pueblo Palestino y las manifestaciones persistentes e intensificadas del imperialismo contra los pueblos del mundo, configuran un escenario alarmante en materia de derechos de las mujeres. Es evidente que la violencia ejercida hacia las mujeres y niñas resulta ser desproporcionada. En este tipo de escenarios las mujeres y niñas enfrentan mayores riesgos de desplazamiento forzado, violencia sexual, además de llegar a ser usadas como estrategia de dominación, trata de personas, pérdida de medios de vida, serios obstáculos para acceder a servicios básicos y, en los escenarios más graves, la muerte.
En el marco del conflicto armado entre Irán y las fuerzas vinculadas a Estados Unidos e Israel, iniciado a finales de febrero de 2026, se produjo un ataque aéreo contra una escuela primaria de niñas en la ciudad Iraní de Minab[1]. Este ataque dejó un saldo de 165 personas asesinadas, en su mayoría niñas[2]. Este hecho pone en evidencia que, en medio de los conflictos armados, las niñas continúan siendo víctimas directas de violencia, lo que constituye una grave vulneración a sus derechos fundamentales. Conmemorar el Día Internacional de la Mujer implica también alzar la voz por las niñas, jóvenes y mujeres, además de reafirmar que la protección de la vida y la dignidad de las mujeres es una responsabilidad urgente y global.
A nivel nacional, la violencia contra las niñas, jóvenes y mujeres persiste. La Defensoría del Pueblo identificó que, durante el año 2025, se registraron 118 casos de feminicidio y 333 tentativas de feminicidio. En el ámbito de la violencia intrafamiliar, se registraron 14.860 casos, de los cuales, en 3531 implica la agresión contra niñas y adolescentes. Respecto a delitos sexuales, para el mismo periodo se identificaron 15.729 casos, entre ellos, 8.644 corresponden a violencia sexual contra niñas y adolescentes. Adicionalmente, se identificaron 151 casos de explotación sexual de niñas y adolescentes[3].
Para el año 2026, el panorama también es alarmante. La Defensoría del Pueblo, entre el 1 y 31 de enero del presente año, ha documentado 2 feminicidios y 26 tentativas de feminicidio. Adicionalmente, se registraron 1.901 casos de violencia intrafamiliar, de los cuales 197 fueron contra niñas y adolescentes. También, se identificaron 963 delitos sexuales contra mujeres, de las cuales 453 corresponden a niñas y adolescentes, además de 5 casos de explotación sexual contra este mismo segmento poblacional[4].
Estas cifras no son solo estadísticas, también representan vidas marcadas por el miedo, la impunidad y la falta de garantías efectivas, como lo es el caso de la niña Sandra Catalina Vásquez, una menor torturada y asesinada por un agente de la policía en el año de 1993 y después de 33 años su caso continúa en la impunidad, pues aunque su victimario fue condenado a 45 años de prisión, sólo estuvo en prisión 10 años, dados los beneficios de rebaja de pena que se le concedieron. En fin, la impunidad respecto a los delitos que se cometen contra las niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres continúa en niveles casi absolutos y el acceso a la justicia de las víctimas se ve seriamente limitado.
En tal sentido, el 8 de marzo es una ocasión para exigir el fortalecimiento de las políticas públicas con enfoque de género, acceso efectivo a la justicia, promoción de la autonomía económica, proteger a las defensoras de derechos humanos y asegurar la participación plena y paritaria en todos los espacios de la vida y de la toma de decisiones. Este día invita a cuestionar los patrones culturales que reproducen la violencia machista y el patriarcado, y demanda compromisos concretos desde lo institucional y lo social. No basta con discursos simbólicos; se requiere voluntad política, recursos suficientes y acciones sostenidas que permitan cerrar las brechas existentes y garantizar una vida libre de violencias para todas las mujeres y niñas.
Esta conmemoración busca reafirmar que la igualdad no es una concesión, sino un derecho, y que la construcción de una sociedad justa, incluyente y democrática, pasa necesariamente por el reconocimiento pleno y efectivo de los derechos de las mujeres; esto implica exigir acciones concretas de prevención, protección y acceso real a la justicia, así como un compromiso social decidido para erradicar todas las formas de violencia de género y garantizar a las mujeres una vida libre, digna y segura.
[1] https://news.un.org/es/story/2026/03/1541200
[2] https://www.bbc.com/mundo/articles/cp85zdd1pz7o
[3] https://x.com/DefensoriaCol/status/2026613297693294622
[4] Ibíd

