Avanza el cumplimiento de las medidas del Acuerdo de Solución Amistosa en Saravena
El pasado viernes 3 de julio, en la Casa de la Cultura en el municipio de Saravena, Arauca, se llevó a cabo el acto formal de entrega del documento “Informe de Caracterización Territorial y Propuestas para la Garantía de No Repetición” junto con una Placa Conmemorativa. Estas acciones se dan en marco del cumplimiento de las medidas contempladas en los Acuerdos de Solución Amistosa (ASA) en el caso de Oscar Orlando Bueno Bonnet, Jefferson González y Jhon Jairo Cabarique; mediante un proceso de diálogo voluntario entre el Estado y los familiares de las víctimas orientado a avanzar en su reparación integral, reconocer la responsabilidad por lo ocurrido y adoptar medidas que contribuyan a garantizar la no repetición de graves violaciones a los derechos humanos, como el asesinato de estos tres jóvenes a manos de agentes estatales.
El evento contó con la participación de las organizaciones defensoras de derechos humanos Humanidad Vigente Corporación Jurídica, Colectivo de Abogadas y Abogados José Alvear Restrepo – CAJAR –, la Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra y la Asociación Juvenil Estudiantil Regional – ASOJER –. Por parte del Estado participaron la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado – ANDJE –, la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar -ICBF-.
Este acto hace parte del reconocimiento de la responsabilidad estatal por los hechos ocurridos el 10 de enero de 1997, fecha en la que los jóvenes Oscar Orlando Bueno Bonnet, Jefferson González Oquendo y Jhon Jairo Cabarique transitaban en dos motocicletas en horas de la noche por el casco urbano del municipio de Saravena y fueron asesinados por miembros del Grupo de Caballería Mecanizada Revéis Pizarro y posteriormente presentados como bajas en combate.
Con el propósito de avanzar en la exigencia de verdad, justicia, reparación integral y garantías de no repetición, las organizaciones Humanidad Vigente y el CAJAR radicaron en marzo de 1998 una petición formal ante la CIDH, denunciando que los tres jóvenes habían sido asesinados y presentados como bajas en combate por el Ejército Nacional. Posteriormente, el 6 de mayo de 2015, en un proceso de diálogo sostenido entre los familiares y el Estado, se firmó un acuerdo en el que se reconoció su responsabilidad internacional por la violación de los derechos humanos a la vida, la integridad, las garantías judiciales y de protección de las víctimas y sus familiares.
Dentro de las medidas contempladas en los Acuerdos de Solución Amistosa (ASA), se estableció la Garantía de No Repetición, orientada a prevenir que las y los jóvenes de Arauca sean víctimas de estigmatización, violencia sexual o instrumentalización en el conflicto armado, por medio de la incidencia en las políticas públicas del municipio. Para ello, se estableció realizar un ejercicio de cartografía en 5 colegios del municipio, con el fin de promover el conocimiento y el ejercicio pleno de sus derechos, identificar los riesgos que enfrentan, socializar los hallazgos obtenidos y construir de manera articulada con las autoridades territoriales y los centros educativos una ruta de prevención. En el año 2018, después de múltiples prórrogas por parte del Estado, se buscó realizar la medida. Sin embargo, los resultados de la misma no fueron satisfactorios, dado que el informe sobre el análisis de dichas problemáticas y las propuestas de cambio no cumplían con el propósito de fortalecer las garantías de no repetición ni de atender las necesidades identificadas en el territorio.
Tras 11 años de la firma del primer Acuerdo de Solución Amistosa (ASA), los representantes de las víctimas y las entidades que representan el Estado, adelantaron un trabajo conjunto para ajustar y definir el alcance de la medida de Garantía de No Repetición. Allí se acordó cambiar la metodología, priorizando los ejercicios de memoria y sensibilización en seis colegios educativos del municipio en torno al asesinato de que fueron víctimas estos tres jóvenes. Asimismo, se acordó la elaboración de un documento resultado del trabajo conjunto de las organizaciones defensoras de derechos humanos del territorio, donde se analiza cómo la estigmatización, el reclutamiento, uso y utilización de niñas, niños y jóvenes en el marco del conflicto armado, así como las violencias sexuales, han afectado gravemente a las juventudes de Arauca, y se consignan propuestas para proteger sus derechos.
Finalmente, el día 3 de julio, como parte de las medidas, se entregó el documento al Secretario de Gobierno de la alcaldía de Saravena, para que, junto con las organizaciones del territorio, se implementen las recomendaciones en el municipio. Además, se dio la entrega de la placa conmemorativa establecida en las medidas de satisfacción del ASA, con el nombre de las víctimas y la información de los militares que los asesinaron. Como parte de las actividades preparatorias del acto, días antes se trabajó un mural conmemorativo junto a jóvenes de organizaciones defensoras de derechos humanos y del ICBF, como un ejercicio de memoria que reafirma el compromiso con la verdad, la justicia y las garantías de no repetición

